El debut de Panamá en el Mundial 2026 volvió a dejar un sabor amargo. En el estadio BMO Field de Toronto, los dirigidos por Thomas Christiansen mostraron orden y valentía, controlando el balón y generando ocasiones, pero terminaron castigados en el tiempo añadido.
Ghana, bajo la conducción de Carlos Queiroz, resistió con disciplina y encontró el gol de la victoria en el último suspiro, confirmando que la experiencia y la paciencia pueden ser decisivas en un torneo de esta magnitud.
Esfuerzos por anotar
El partido se desarrolló con un claro dominio panameño en la posesión, alcanzando un 63% frente a un rival que apostó por esperar y salir rápido en transiciones.